Crisis y MBA’s

Decir que el capitalismo moderno esta en crisis no es nada nuevo, pero sí lo es la crisis que vivimos. Durante décadas una casta de seres supuestamente “superiores” han dirigido las grandes corporaciones mundiales disfrutando de sueldos imposibles, opciones sobre acciones, aviones privados… Una casta de privilegiados que siempre ganaban. Si las cosas iban bien, perfecto, las opciones sobre acciones premiaban los buenos resultados bursátiles. Si las cosas iban mal, o la empresa quebraba, también ganaban, desapareciendo con sus indemnizaciones millonarias (más conocidas como paracaídas de oro o “golden parachute”).

 

Han tenido que caer empresas históricas como Lehman Brothers o Merrill Lynch (esta última ha sido comprada por el Banco de América por 44.000 millones de dólares), y en general el sistema financiero internacional, para que seamos conscientes de los problemas asociados a estas prácticas. Premiar el fracaso ha llevado sólo a Merrill Lynch, JP Morgan, Lehman Brothers, Bear Stearns y Citigroup a pagar más de 3000 millones de dólares a sus antiguos primeros ejecutivos durante los últimos cinco años. No esta mal por hundir empresas… y de paso, llevar al mundo a una crisis económica (y ética, financiera, inmobiliaria, de confianza…) sin precedentes.

 

Parece ser que el trabajo fundamental de estos tipos era inflar balances y empaquetar fondos basados en hipotecas “suprime”… Seres tan sumamente ambiciosos que no han dudado en conducido al mundo a una de las mayores crisis económicas de la historia. Como detalle final por sus contribuciones a la economía mundial Stanley O’Neall[1] y John Thain (ambos de Merrill Lynch) se embolsaron 161 y 200 millones de dólares respectivamente, Charles Prince (Citigroup) 105, Angelo Mozillo (Countrywide) 56, Kerry Killinger y Alan Fishman (Washington Mutual) 44 y 19 respectivamente, Ken Thompson (Wachovia) 42, Richard S. Fuld (Lehman Brothers) 24, Richard Syron y Daniel Mudd (Freddie Mac) 16 y 8 respectivamente, James Cayne (Bear Stearns) 13… Todos ellos grandes ejemplos de cómo “cosificar” las organizaciones empresariales en aras del beneficio personal. Seres que tenían en su ADN la prepotencia, el individualismo, el ego, la ambición desmedida…, y por supuesto incapaces de trascender el YO frente al NOSOTROS. Personas a las que sólo les importa una cosa: ellos mismos. Por cierto, ninguno ha entonado el “mea culpa” o ha perdonado un solo dólar de su indemnización. 

 

Hace unas semanas me dió por investigar la vida de algunos de ellos (la wikipedia lo tiene todo…) y descubrí asombrado que todos tenían un MBA (de esos que te “programan” para que te sientas superior al resto de los seres humanos, generando en la mayoría de las ocasiones un patético y enfermizo ansia de poder). Por ejemplo, Stanley O’Neal hizo su MBA en la Harvard Business School, Charles Prince en la Universidad de Southern California, Richard Fuld en la Universidad de Colorado (Boulder).

  

¿Tiene algo que ver que todos se hayan formado en este tipo de instituciones con la crisis actual? Apostaría a que si… ¿Qué hay que cambiar en la formación de los MBA? ¿valdría con un simple curso de “ética”? Como diría Henry Mintzberg en su conocido: “Directivos, no MBAs”: ¿los programas MBA forman a la gente equivocada con métodos equivocados y traen consecuencias equivocadas?

 

 

stan_oneal1

Stanley O’Neall

 

 


[1] Datos obtenidos del artículo “Paracaídas dorados para premiar el fracaso” publicado por ELPAIS.COM [18 de octubre de 2008]

2 comentarios en “Crisis y MBA’s

  1. Y perdone que le pregunte:¿Realmente esto le sorprende?.
    Trabajo desde hace años en peueñas empresas del sector industrial. Desde el 2003 me he establecido por cuenta propia, como suministrador de equipos y repuestos industriales a nivel regional. Lo que he visto, año tras año, es que fabricantes de primer orden pasan a ser controlados por fondos de inversión o empresas de capital, a los cuales les da lo mismo vender ordenadores que pasta de dientes. Para estas empresas lo unico a tener en cuenta es el capital por el capital. La calidad, fidelidad a la marca, imagen de empresa y otros factores se han convertido en “accesorios” los cuales se valoran en porcentajes. Conozo cientos de ejemplos de empresas “punteras” que tras ser absorbidas por grandes consorcios, se convierten en “máquinas sin alma”, cuya rentabilidad viene dada por objetivos anuales sin tener en cuenta el largo plazo… Pero que responsabilidad e implicación puede tener en una empresa alguien que no sabe del negocio? Un simple gestor económico que desconoce cualquier otro tipo de consideraciones…

    Bueno, perdón por entrar aquí como “un elefante en una cacharrería” pero lo cierto es que veo una gran inercia en el funcionamiento del sistema y no creo que esto cambie. Seguiremos bajo la suela de los MBA´s.

    Un saludo,

  2. Carlos, ¿tú crees que el problema es el excesivo enfoque financiero que se le da a esta formación?
    ¿Qué habría que cambiar para humanizarlos: los valores de los candidatos, los profesores, los programas?

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