Yo no me muevo de Valladolid

park-azores-312Ayer pasé la tarde en Valladolid, con un grupo de empresarios y directivos de la zona, y me resultó curioso un caso que me contaron.

La directora de una empresa de análisis de materiales (auxiliar a la ingeniería y la construcción) me comentaba que tienen una serie de proyectos fuera de España, y que les resulta casi imposible conseguir que determinados profesionales se desplacen, incluso durante periodos de tiempo realmente cortos (un par de semanas, como mucho un mes). Lo fascinante del caso es que dichos profesionales son gente muy joven y sin ningún tipo de cargas familiares, enfermedades… que además, no suelen moverse de Valladolid para nada. No sé, a mi con 25 años me dicen… “15 días a la Azores” y no me lo pienso.

Por lo que parece se tuvo que llegar a la amenaza de despido para conseguir que se desplazaran (uso del miedo…). Pasado cierto tiempo todos ellos abandonaron la compañía (consideraron que tener que hacer ese desplazamiento a las Azores había sido algo imperdonable y se despidieron). ¿Cómo puede ser esto?

10 comentarios en “Yo no me muevo de Valladolid

  1. Me hace gracia el post de hoy. Recuerdo que estando trabajando en España y viendo el poco recorrido que me quedaba (había gente por delante) se me ocurrió pedir un puestoi nternacional donde fuese. Creo que fue la mejor decisión. Nos movimos a Chile y de ahí 9 años estupendos terminando en USA. Lo mejor de todo, aparte de las experiencias familiares que son muy enriquecdoras, son las profesionales. Son tantas las cosas a las que te tienes que enfrentar todos los días, que cuando vuelves a España, te parece un juego de niños. Bueno, no es tan así, pero te das cuenta de que tienes menos cosas de que preocuparte. Realmente te curtes y creces muchísmo más rápido, personal y profesionalmente.

  2. Problemas de motivación de los empleados y liderazgo de los directivos. Son muchos casos iguales. Habría que ver las causas, pero la ventaja de ser consultor es que cuando ves un síntoma en una empresa, casi de inmediato se te ocurre cual puede ser el tratamiento.

    En una empresa en la que estuve haciendo consultoría organizacional hace poco, tenían casi el mismo problema, el único matiz era que eran movimientos dentro de Europa.

    Estamos preparando un programa “internacional” interno, con beneficios y recolocación de empleados una vez cumplida la estancia externa. Todo consiste en enfocarlo de una manera positiva, no como una obligación para el empleado. Vendiendoles valores.

    Todo es Marketing

  3. En muchas ocasiones queremos que nuestro trabajo a dos pasos de casa. La falta de motivación para la movilidad es uno de los problemas más graves que podemos encontrar tanto en el campo de la orientación laboral (mucha gente no quiere ni desplazarse 30 o 40 km hasta su puesto de trabajo) como dentro de la organización de recursos humanos dentro de una empresa. Es más grave sobre todo cuando se trata de personas jóvenes, sin demasiadas responsabilidades familiares ni arraigos. Como dicen en el comentario más arriba, desplazarse fuera, ya sea en el territorio nacional o en el extranjero, nos puede reportar vivencias personales y profesionales que merecen realmente la pena

  4. ¿Por qué crees que se produce esta tendencia? ¿podemos cambiarla? ¿es un problema sociológico profundo? ¿qué pueden hacer las empresas, a parte de salir a buscar talento a la vuelta de la esquina? ¿qué ha sido de ese mercado de talento global del que hablan muchos? En el fondo… ¿no seguimos siendo un país lleno de conformistas con vocación funcionarial?

  5. Bueno, sólo te puedo comentar (me permito tutearte) algunas cosas en base a mi experiencia como orientador y docente de cursos de formación ocupacional.

    ¿Es un problema sociológico? Probablemente sí, y me justifico en mi respuesta: sin ánimo de entrar en demasiados debates, creo que España ha ido siempre un paso atrás en ciertas cosas, y una de ellas es la movilidad laboral; no sé muy bien los motivos, pero a los españoles muchas veces nos cuesta abandonar las tortillas, las paellas y la siesta para adaptarnos a otro sistema de vida.

    ¿Podemos cambiar la tendencia? Deberíamos examinar qué es lo que motiva al trabajador a irse fuera y que limitaciones más habituales observamos en ellos para tener una actitud negativa hacia la movilidad.

    No tengo claras las demás respuestas; en mi caso recomiendo como orientador, sobre todo a la gente más joven que se planteen una estancia temporal en el extranjero, no sólamente vista como una experiencia laboral o de aprendizaje de idiomas, sino como una experiencia vital de suma importancia; pero muchas veces observo lo que comentabas de Valladolid: la gente no quiere salir de su localidad ni a tomar cañas.

    Seguramente en muchas ocasiones pecamos de conformistas y de poco ambiciosos.Creo que hay que hacer un esfuerzo por explicar el concepto de globalización; hasta ahora ha tenido quizás un matiz macroeconómico, pero muchas personas no entienden que este fenómeno afecta a todos los ámbitos, y más aún si cabe al laboral

    http://www.formacionytalento.blogspot.com

  6. Hola, Juan, gran blog.
    Quisiera opinar sobre este punto. Creo que el problema es en primer lugar cultural y político. Cultural porque cambiar de ciudad o de país implica un componente aventurero, de salto al vacío, comparable al de un empresario al hacer empresa, que creo que no tiene mucho predicamento aqui (creo que en este país glorificamos la calidad de vida, el sol, el funcionariado y su envidiable inmutabilidad ante los ciclos económicos… con cierta complacencia dañina en nuestra situación). También político, considero. El estado de las autonomías y sus distintos niveles administrativos no ha dejado de transmitir un mensaje de que cualquier entidad geográfica debe contar con todas las prestaciones, y particularmente la de la educación. Ello ha provocado que la mayoría de personas con educación universitaria, las más empleables, acceden al mercado de trabajo con 25 años de inmovilidad acumulada, lo que genera una pesada resistencia al cambio y multitud de ataduras al terruño.

  7. Manauel, FyT, Jero y Julio,

    Es cierto todo lo que comentáis respecto a la movilidad geográfica más o menos larga (de años). Pero os recuerdo que el caso original de esta empresaria de valladolid era todavía más duro: ni siquiera se querían desplazar 15 días a las Azores…

    Me parece tan tremendo, que me inclino a pensar que es un problema de liderazgo, motivación y compromiso. En definitiva, si las personas se sienten tratadas como un simple “recurso”, pasan de todo…

    Tú me cosificas, yo te cosifico…

  8. Es cierto que resulta algo incomprensible esa actitud tan negativa hacia ese desplazamiento temporal. También habría que analizar como se hizo la comunicación a los trabajadores ( si se les transmitió como puramente una obligación, o si se valoró de alguna manera el transmitirlo como una oportunidad).

    En todo caso, creo que esta situación está estrechamente ligada a un problema muy común el el área de recursos humanos: la gestión del cambio. Si entendemos el cambio como una oportunidad de reciclaje, aprendizaje y desarrollo, el cambio se puede valorar de forma positiva, siempre y cuando esté bien gestionado. Sin embargo, si el cambio, aunque sea temporal, aparece como una obligación, se valora como algo negativo y amenazante.

    Lógicamente, si tuvieron que llegar a las “invitaciones” a irse de la empresa para lograr los desplazamientos, podría entender que los trabajadores percibieron ese cambio como una amenaza y por ello dejaron más tarde la empresa.

    No obstante, sigo como tú que puede ser un problerma de liderazgo, motivación, etc…pero también de pasividad por parte de los trabajadores y de carencia de cultura organizativa.

    http://www.formacionytalento.blogspot.com

  9. “Españolito que vienes / al mundo te guarde Dios /…”

    Creo que era Ortega quien ya en la posguerra hablaba de dos españas, una europeísta y otra casticista. Eso que cuentas es el vivo ejemplo de que las cosas no han cambiado.

    Luego nos llevamos las manos a la cabeza cuando escuchamos que el 90% de los senadores americanos no han tenido nunca un pasaporte.

    Abrazos,

  10. HOLA A MI HACE 20 AÑOS ME HABRIA PASADO LO MISMO PERO AHORA ,OJALA MI EMPRESA ME PROPUSIERA ALGO ASI ,DESPUES DE HABER PROBADO LAS MIELES DE VIAJAR Y CONOCER OTROS LUGARES, OJO VIVO EN LAS ISLAS Y SALIR A VECES RESULTA COMPLICADO .

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