Estrategia: ¿Y tú de quién eres?

TargetWhittington propone una clasificación sencilla e integrada de las diferentes escuelas de pensamiento estratégico: clásica, evolucionista, procesualista y sistémica. Los cuatro enfoques se diferencian en dos puntos: los resultados de la estrategia y los procesos que la articulan.

Los clásicos y evolucionistas persiguen la maximización de beneficios, mientras los sistémicos y procesualistas creen que pueden existir otros resultados además de los beneficios. Los evolucionista y procesualistas están convencidos que la estrategia se crea mediante procesos basados en el azar y la confusión (estrategias emergentes); por el contrario, los clásicos y sistémicos apuestan por estrategias deliberadas.

La Escuela Clásica. Igor Ansoff y Michael Porter son los dos autores de referencia para los clásicos. Ven la estrategia como un proceso racional de cálculos y análisis deliberados, que llevará a la empresa a obtener ventajas competitivas a largo plazo y asegurará su futuro. Para ellos el entorno y la organización se pueden llegar a convertir en predecibles y moldeables, gracias al análisis exhaustivo y a la utilización de las herramientas analíticas adecuadas. Es la más antigua y la que mayor influencia tiene; además es la que domina en la mayoría de los textos universitarios y de postgrado sobre estrategia.

La Escuela Evolucionista. Los padres conceptuales de este enfoque serían Pugh, Williamson, Hannan y Freeman. Piensan que la planificación estratégica racional es irrelevante, ya que el entorno es demasiado impredecible para poder anticiparse a él de forma eficaz. Para ellos el entorno es tan inestable que no es posible planificar la supervivencia a largo plazo y por lo tanto sólo sobrevivirán las empresas que den con estrategias que maximicen el beneficio (en muchas ocasiones por casualidad). Ven las empresas como si fueran especies dentro de la evolución biológica: la competencia selecciona a las más aptas. Desde este punto de vista es el mercado el que toma las decisiones, no los directivos. Lo único que se puede hacer es que la empresa esté bien preparada para competir, por lo tanto la mejor estrategia es concentrarse en optimizar las posibilidades de sobrevivir día a día.

La Escuela Procesualista. Sus máximas figuras serían Mintzberg, Cyert y March. Están de acuerdo con los evolucionistas en que la planificación estratégica a largo plazo es inútil. Para ellos las personas tienen una comprensión limitada de la realidad y una atención dispersa, lo que hace imposible seguir un plan establecido con anterioridad. El plan se olvida en cuanto las circunstancias cambian. Según su visión, la estrategia se crea en un proceso práctico de prueba y error, aprendizaje y compromiso; y no en un proceso estrictamente racional. La estrategia es un proceso que emana del aprendizaje y la adaptación. No importa mucho si las estrategias que surgen no son las óptimas, ya que los mercados son poco estrictos (nadie sabe realmente cuál es la estrategia óptima). Se posicionan a favor del incrementalismo sostenido.

La Escuela Sistémica. Granovetter y Albert son los autores más destacados de esta escuela, mucho más optimista respecto a la capacidad de las personas para planificar de forma lógica y definir estrategias. Defienden que la práctica de la estrategia depende del sistema social en el que se desarrolle, que definirá los intereses que se persiguen y las normas para la supervivencia. Adoptan una postura relativista, ya que para ellos la forma de crear la estrategia y los objetivos dependen del contexto social. Las estrategias son un reflejo de los sistemas sociales en los que se aplican. Es cierto que la forma de hacer estrategia en los países anglosajones (EE.UU. y Reino Unido), no tiene nada que ver con la de Alemania o Japón. Simplemente hay que pensar que distintas son las relaciones que las empresas mantienen con los bancos, el estado o los trabajadores. Por lo tanto, piensan que la concepción de la estrategia que tenga cada país puede llegar a determinar sus resultados económicos globales.

La pregunta es: ¿con qué escuela estratégica te identificas más?

9 comentarios en “Estrategia: ¿Y tú de quién eres?

  1. Hola Juan:

    Dado el momento que vivimos, dejar de lado la teoría clásica no le extrañaría a nadie, y desde luego antes me tildarían de oportunista que de original por hacerlo. Pero no creo que las enormes complejidades del entorno nos deban llevar por un camino en el que poco o nada depende de nuestra capacidad para determinar su evolución; o abandonar toda posibilidad de análisis estratégico en pro de un reduccionismo, cuasi biológico, que convierte a las organizaciones en órganos depredadores creados para la supervivencia a corto plazo.

    Yo soy de los que sigue creyendo en la estrategia Sistémica; porque, por muy complejo que nos resulte el entorno, sus relaciones e interdependencias pueden someterse a un análisis dinámico, mensurable, modelizable y, por tanto, con mayor sensibilidad para la adaptación a los cambios del mismo. Desde esa perspectiva, la planificación estratégica, no solo no pierde terreno, sino que se convierte en un arma aún más determinante de cara a la toma de decisiones.

    Desde que ley a Peter Senge, me resulta dificil no entender el mundo desde la perspectiva del pensamiento sistémico y, la verdad, me siento a gusto con él; al menos hasta el siguiente crack.

    Por cierto: Aunque no escriba a menudo, tus posts siguen formando parte de mi literatura de cabecera. Sigue adelante con ellos, y mucha suerte en Innopersonas (aunque se que el talento, más que suerte, sólo necesita tiempo para aflorar y rebosar).

    Fuerza y valor.
    Fran Romero

  2. Hola Juan. Muy buen post.

    Yo no he leído a los autores que citas, pero las visiones que dan las cuatro escuelas no creo que sean excluyentes.

    Por ejemplo, la escuela Evolucionista dice que hay que maximizar los beneficios a corto plazo. Y la escuela Procesualista dice que hay que maximizar los beneficios de largo plazo. En mi opinión, ésto no es excluyente.

    Dada una empresa cualquiera y estudiando su día a día podríamos encajar su funcionamiento en cualquiera de las cuatro escuelas, pero ¿no se trata precisamente de encajar ésas cuatro escuelas en la empresa?

  3. Pingback: Las cuatro escuelas de Pensamiento Estratgico

  4. Sigo interesado en el proyecto hablado en la escuela de Sevilla ESIC, pero de una forma mas avanzada. El silencio administrativo no dejara mis ganas de creer. Tu me entiendes. Un saludo

  5. Buen comentario. Realmente estoy convencido que los modelos no solo se contraponen sino que pueden ser complementarios. En realidad, estoy buscando modelos de toma de decisiones y si existe eso que algunos llaman conocimiento colectivo. Me parecen clave los procesos de toma de decisiones que no creo que sean aleatorios, pero tampoco homogeneos. Incluso dependen de la cultura de la empresa.

  6. Hola Juan! como estas? que ejemplo de empresa crees que pueda ser procesualista? en un momento pense en Mcdonals cuando lanzo su estrategia de incoorporar ensaladas a su menu, pero luego me parecio mas evolucionista.
    Muchas Gracias
    saludos

    Mili

  7. Pingback: Las cuatro escuelas de Pensamiento Estratégico | Pensamiento Estratégico

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