Adicciones y Soledad 2.0

Estoy preocupado, veo mucho adicto al 2.0 por el mundo. Me veo a mí mismo y me asusto… Veo a algunos twitteros y alucino. ¿Pero esta gente no tiene vida o qué? El otro día lo hablaba con un amigo, y llegábamos a la conclusión de que entre twitter, LikedIn, Facebook, Yammer, Tuenti, Ning, Xing, Hi5, Myspace, Neurona, Fotolog, Orkut, Tagged, Meneame, Del.icio.us, Blogger, WordPress, Pbwiki, youtube, Flickr, Jisko… ¿Qué tiempo nos queda para vivir? De momento, yo he decidido utilizar sólo twitter, LinkedIn y WordPress (el blog). Suficiente, mejor dicho, demasiado. Paso de más ladrones de tiempo. Algún amigo me ha dicho que tengo que incluir en la lista Facebook. Bueno, lo pensaré…

Y no digo que el 2.0 no sea útil, pero hay que reconocerlo: es tremendamente adictivo, y como tal potencialmente peligroso si no se sabe controlar. Recuerdo lo fascinante que me resultaba programar en mis años en la facultad de informática. Era algo que uno no podía controlar. Noches en vela programando un compilador de ADA, un SQL en castellano… Adicción total. Al terminar la carrera decidí dedicar mi vida a algo menos adictivo y más sociable. Lo dejé.

Respecto al 2.0, muchos creen que tienen una gran vida social porque tienen a 2000 seguidores en twitter o están conectados con 700 personas en LikedIn o en Facebook. Pues no, pueden seguir terriblemente solos, incluso más solos que antes.

En cualquier caso, el verdadero problema del 2.0, como apuntaba antes, no es el uso es la adicción. Según Echeburúa y Corral, cualquier conducta normal placentera es susceptible de convertirse en un comportamiento adictivo. Una conducta se convierte en adictiva en función de la intensidad, frecuencia, cantidad de dinero invertido y de su interferencia en las relaciones familiares, sociales y laborales. Sin olvidar la dependencia y la pérdida de control que se produce cuando se realiza la actividad.

Griffiths define seis criterios que nos pueden ayudar a identificar nuestro nivel de adicción:

  1. Saliencia. Cuando una actividad se convierte en la más importante en la vida del individuo y domina sus pensamientos, sentimientos y conductas
  2. Modificación del humor. Experiencias subjetivas que podemos experimentar como consecuencia de realizar la actividad
  3. Tolerancia. Proceso en el que se requiere aumentar la actividad para lograr los efectos anteriores
  4. Síndrome de abstinencia. Emociones desagradables cuando la actividad es interrumpida o reducida
  5. Conflicto entre el adicto y los que le rodean (interpersonal), incluso con otras actividades (trabajo, antiguas aficiones y vida social –real-)
  6. Recaída. Tendencia a volver a las andadas…

Así que a utilizar el 2.0 con moderación y a interactuar más con amigos, compañeros, padres y parejas. Ellos son reales.

Que la vida 2.0 no nos deje sin vida…

About these ads

13 comentarios en “Adicciones y Soledad 2.0

  1. Hola, Juan:

    Este es un tema que me preocupa. Cuando veo cómo se mueven algunos por las redes, a veces tengo la sensación de que no me organizo bien y otras veces tengo la sensación de que me estoy enganchando demasiado a costa de mi cuenta de resultados…

    Por eso estoy replanteando mi estrategia, siendo más selectivo y poniendo límites horarios.

    Respecto al uso de linkedin y facebook, seguro que es muy evidente, pero para mi ha sido un descubrimiento trabajar solo desde twitter y lograr sincronizaciones automáticas en linkedin y facebook.

  2. Una reflexión relamente interesante Juan. Con frecuencia me he preguntado justamente lo que tu planteas al ver a gente permanentemente enganchada a Twitter o a Facebook, con cientos de seguidores/amigos. Me pregunto si en su vida de a pie, cotidiana, fuera de la red tienen el mismo influjo social…

    El otro día escuché en un programa de humor que la gente con mucha vida 2.0 y sin vida social ‘real’ el día que se va la luz se queda sin amigos… ;-)

    Saludos cordiales,
    Cristina

  3. Buenas tardes, Juan, creo que es la primera vez que escribo en tu blog, aunque soy reader habitual; un fan, vaya.
    Pienso que los planteamientos que haces nos los hacemos todos a diario; creo que la clave está, dentro de los cuatro puntos que planteas, en el punto de inflexión que supone el tercero… cuando dejas de hacer cosas por estar en la red, malo…
    No está de más plantearnos el valor añadido real de nuestro consumo de internet; como muy bien dices, a mi qué me importa y qué me aporta tener 2000 followers… debemos recordar que la web 2.0 es un canal y una herramienta, no EL canal, ni LA herramienta. Cierto que facilita más las cosas que un tarjetero y un teléfono, pero cuidadín, que el único recursos que se ha demostrado hasta la fecha que es ilimitado es el tiempo.
    Saludos,
    Pepe Moral

  4. Pingback: uberVU - social comments

  5. Juan, estoy contigo.

    Hemos llegado al extremo de estar manteniendo una conversación con algunas personas que parecen más ocupadas en tuitear que en hablar con su interlocutor o ver a asistentes a una conferencia más pendientes de tuitear las frases ocurrentes del ponente que de entender lo que esté diciendo.

    De hecho se da la paradoja de que unos instrumentos creados para facilitar y fomentar la interacción entre personas y grupos, como son las redes sociales virtuales de la web y todo su aparataje, se convierten en herramientas fabricantes de aislamiento, autocomplacencia y ensimismamiento narcisista.

    De todas formas no me queda del todo claro que este tipo de consideraciones no sean nada más que resistencias ante lo nuevo y recursos nostálgicos de otros mejores tiempos pasados de personas que ya van camino de los cuarenta y perdiendo el interés por los usos de una tecnología que ya se les escapa a su comprensión, digamos, “natural”.

    La falta de comprensión del uso natural que los más jóvenes hacen de estos aparatos ¿no será un primer síntoma de senectud? Ojo al dato.

    • Alberto, quizás sea eso, no somos nativos digitales, somos inmigrantes que se aceran a los cuarenta.
      Posiblemente estemos mayores y necesitemos un lifting 2.0… A lo mejor así seremos capaces de twittear la próxima conferencia a la que asistamos.

  6. Hola Juan. Yo me reconozco bastante adicto, pero tambiñen me asusto con ciertas personas sobre todo en twitter (a veces da la sensación de que están “dentro” del software). En cualquier caso creo que ocurre lo mismo con ciertas herramientas de comunicación: podemos encontrar adictos a la TV, al móvil, a la Blackberry, etc….pero en esencia es lo mismo: adicción a estar conectados. En psicología clínica, aunque los tratamientos para este tipo de adicciones todavía están en pañales, son muy similares a los que se usan en otras adicciones, ya que los 6 criterios encajan perfectamente.

    También hay que reconocer que cuando surge un nuevo mecanismo de comunicación conlleva una cierta “revolución”, al igual que ocurió con se empezaron a usar los teléfonos móviles. Para mí las preguntas serían las siguientes:

    ¿Las herramientas de comunicación hacen más adictas a las personas?, o por otro lado ¿Existe una personalidad adictiva que seguirá buscando nuevas herramientas?

    Un saludo, Oliver

  7. Oliver, ¿sólo hay una respuesta correcta? Si fuera un examen tipo test marcaría las dos… creo que hay herramientas que facilitan la adicción y, por supuesto, los que tienden a ser adictos necesitan poco para serlo.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s