La “Mala” Suerte

Algunos afirman que la “buena” suerte no se encuentra por casualidad, que hay que currársela y tal y tal… Un discurso genial a la par que sencillo, y especialmente útil a la hora de vender millones de libros. Pero lo cierto es que existen multitud de empresas (y de personas) que sin buscar objetivamente su buena suerte, la encuentran. Y otros muchos que, con persistencia y esfuerzo, crean las circunstancias para conseguirla, pero que jamás la alcanzarán. En la vida real no siempre ganan los buenos, ni los trabajadores, ni los inteligentes, ni los que no se comieron la famosa chocolatina a los cinco años… Si hay algo evidente en el mundo es que las cosas no son tan sencillas como algunos nos las quieren hacer ver. En el fondo este tipo de discursos lo que vienen a decir es: tienes lo que te mereces (o si se prefiere, tendrás lo que te merezcas). Y no digo que no sean ciertos en numerosas ocasiones, pero en otras son profundamente injustos. Creo que estamos ante arengas que obvian el azar, la complejidad y los contextos.

Desde mi humilde punto de vista, tanto las personas como las organizaciones, pueden tener dos tipos de suerte: la “buena” suerte y la “mala” suerte, aunque ambas pueden conducir al éxito. Es importante entender el matiz que introduzco en el concepto de “mala” suerte, que significa tener éxito sin haber creado las circunstancias para conseguirlo (suerte inmerecida). Es posible que algunos digan que lo que entiendo por “mala” suerte no es sostenible en el tiempo, y quizás tengan algo de razón, pero hay múltiples evidencias que nos muestran lo contrario. Por ejemplo, a nivel personal, ¿Cuántos miembros o “miembras” del gobierno merecen ser ministros o “ministras”? ¿Cuántos realmente crearon las circunstancias para conseguirlo? Quizás alguien piense que ser “Director/a de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía”, o ser ahijada de Chaves, sean claros ejemplos de cómo crear las circunstancias para ser ministro/a. A mí no me lo parecen.

Por otro lado, en el mundo de la empresa pasa lo mismo, existen multitud de organizaciones que no necesitan buscar su “buena” suerte, les vale con la “mala”. Este tipo de empresas compiten en un contexto tan favorable para sus intereses que pueden llegar a disfrutar de una muy rentable “mala” suerte sostenida. Es evidente que muchas empresas que no buscan su “buena” suerte tienen una extraordinaria posición competitiva, incluso durante largos periodos de tiempo. Veamos algunos casos:

  • Antiguos monopolistas, a los que su posición les permite mantener sin problemas un negocio repetitivo y aparentemente eterno. Este tipo de empresas nunca han tenido “buena” suerte, pero su “mala” suerte permite que se mantengan a flote durante largos periodos de tiempo. Mejor no poner ejemplos…
  • Empresas con poca competencia real, que han conseguido una situación de cuasi-monopolio, a las que resulta imposible atacar directamente debido a los efectos de red. Son empresas que buscaron su buena suerte y la encontraron, pero pasados unos cuantos años, dicha “buena” suerte se convirtió en “mala”. Son empresas que viven de las rentas…
  • Empresas que ven como sus grandes competidores desaparecen por diversas razones: errores estratégicos, problemas éticos… Así da igual hacerlo muy mal…
  • Empresas que compiten en entornos regulados. Estas empresas jamás necesitan “buena” suerte.

Lo cierto es que disponer de “mala” suerte está muy bien, pero tiene un lado oscuro: genera muchos “tontuscos” prepotentes que encima se creen merecedores de su suerte. ¿Habrá que llamar al Tío de la Vara?

26 comentarios en “La “Mala” Suerte

  1. Hola Juan,

    Un post muy coherente.

    En efecto, abundan los charlatanes de medio pelo que nos dan sus consejos sobre como conseguir el éxito y parece que si uno no lo consiguió es por no seguir esas doctrinas que son categóricas. Como bien dices un poco de cordura y seriedad porque todo no es de un extremo u otro. Muchas personas hacen el camino adecuado con competencia y valía sin conseguir los resultados esperados y se quedan en la mediocridad. Esto no quiere decir que no sean felices porque al menos intentar vivir de lo que les apasiona. Y otros muchos que están en la cima de algo llegaron sin saber como siendo auténticos zoquetes. Encima estas personas son las que luego se las de tal o cual, cuando todo es falacia mediante la socorrida inventiva de salón.

    Por supuesto, esta claro que muchos de los que llegan al éxito es porque son validos y grandes profesionales pero no siempre. Además yo lanzaría la pregunta de ¿Qué es para cada uno triunfar? Porque es algo relativo y subjetivo. Porque por ejemplo muchas brillantes trayectorias profesionales están vacías de contenido en otras facetas de su vida. Pienso que el mayor triunfo es aprender lo máximo posible de la vida para evolucionar de forma correcta para estar tranquilos con nosotros mismos.

    Esta claro que las circunstancias influyen mucho para llegar a la meta o no aunque muchas personas se afanen en decir que no.

    Saludos,

    Juan

  2. Estoy de acuerdo contigo Juan, en que la suerte no es sólo para los que se lo trabajan. Aunque quiero creer que es más fácil obtenerla manteniendo una visión positiva y, como dice la Programación Neurolingüística (PNL), “lo importante no es lo que te sucede sino lo que tú haces con lo que te sucede”.

  3. Yo soy de los que piensan que la suerte no es aleatoria, sino que te la tienes que trabajar. Es cierto que sin trabajártelo, se te puede presentar una situación favorable, y al contrario. Pero en el largo plazo, si no te lo has currado, no hay nada que hacer. Y ante esas oportunidades que se ten van presentando por el camino tienes dos opciones: aprovecharlas y trabajar, o pensar que siempre te va a sonreir el azar y dejar pasar el tren.

    • Hola Roberto, casi de acuerdo con tu visión, bastante compatible con lo expuesto en el pots. Sólo un matiz: existen personas y empresas que consiguen ciertos niveles de éxito sin currarselo mucho, incluso a largo plazo.

  4. Buenas amigo.

    Me recuerda en parte a un artículo que hice no hace mucho en el que preguntaba que preferías ¿justicia o suerte? (haciendo referencia a la justicia como premio al trabajo bien hecho y suerte a lo no merecido).

    Estoy segurisimo que todos consideramos el trabajo continuado como fundamental para conseguir ‘nuestra suerte’ pero por desgracia, como hice tambien el otro dia una entrada, el éxito es de terceras personas, no depende de uno mismo solamente sino del reconocimiento externo, con lo cual y por desgracia, un buen trabajo continuado no garantiza tener buena suerte.

    Llama al ‘tio la vara’ urgentemente

    Un saludo

    • Hola José Luis, he leído tu entrada, y en el fondo subyace el mismo planteamiento.

      Y sin duda, la mayoría pensamos que la “buena” suerte hay que buscarla con trabajo continuado, pero teniendo en cuenta que nadie asegura nada…

  5. Interesante opinión, aunque discrepo un tanto respecto al tema de la buena suerte, quizas por a mi me influyó bastante en la percepción de mi propio entorno profesional. Sin embargo el tema de la busqueda de la “buena suerte” no es tanto en seguir al pie de la letra la receta como su componente psicológico adaptado a tu vida real. En cuanto a la mala suerte empresarial y siguiendo tu relación pues como el gran maestro conceptista “Poderoso caballero es Don Dinero” y punto. Da igual que tu empresa sea S.A, S.L. que Menganito Perez, si tienes dinero a disposición, puede que los problemas no desaparezcan pero probablemente se minimicen enormemente.

      • Claro, el debate hoy en día es mas necesario que nunca. Pues en la apreciación que haces sobre los relatos que se hacen de la busqueda de la buena suerte. Puede que sea simplista y que en realidad parezca mas bien una manera de producir venta de libros, pero sinceramente, ¿no es necesario que a veces las cosas se digan con simpleza?. Otra cosa es la capacidad que tengamos como receptores de que esa idea simple, hacer que nos sirva o simplemente deshecharla.

      • Hola José Manuel, es cierto que lo que se cuenta con simpleza nos llega más fácilmente. Y de hecho, el mensaje de “La Buena Suerte” me gusta en líneas generales, pero también creo que es importante incorporarle matices.

      • Juan, ¿no crees que si le añadimos matices se perdería su efectividad?. A mi el encontrarme a veces con la falta de argumentos me obliga a pensar y cubrir esos huecos con ideas o acciones.

      • Hola de nuevo José Manuel, yo creo que no, que se pueden añadir matices aunque sean a posteriori. Respecto a cubrir los huecos uno mismo, no es mala idea, en las películas funciona… Quizás es lo que estamos haciendo.

  6. Buenos días Juan,

    Buena parte de los puestos directivos de las empresas están ocupados por personas que en muchos casos no han hecho méritos para merecerlos.

    En estos casos, lo que han buscado las empresas (y por supuesto el presidente del gobierno), es poner a gente de confianza, ya que debido a los grupos de colaboradores (estos si que suelen estar muy preparaqdos), acaban teniendo éxito (Se deja fuera a la famosa tipeja de los miembros y las miembras).

    Respecto a la suerte, hace ya mucho tiempo que Luis Paster dijo que la suerte favorece a la mente preparada.

    Un saludo

    • Me asalta una pregunta, al leer estos dos comentarios.

      ¿Conoceis algún ejemplo empresarial cercano que tenga elaborado y practique un modelo de evaluación meritocrático?. Quizá hay más de un ejemplo.

      Personalmente soy de la idea que, la democracia no existe en el mundo empresarial. Es antinatura.

      Gracias por del debate, y saludos.

      tip

      • Hola tip, creo que hay muchas empresas que siguen modelos meritocráticos. A veces demasiado meritocráticos, lo que introduce un exceso de competencia interna. Hay que buscar modelos que sean capaces de incorporar la meritocracia al mismo tiempo que incentiven la colaboración y la transparencia. Los modelos más meritocráticos que he conocido se producen en las grandes consultoras, el problema es que los llevan al exceso, generando una competencia interna insana y desalmada. Personalmente creo que el futuro no esta en esos modelos.

        Respecto a lo que planteas de que las empresas no pueden ser democracias, no estoy de acuerdo. Desde mi punto de vista se pueden incorporar prácticas democráticas a la vez que se reducen los niveles jerárquicos. Estamos asistiendo al éxito de grandes empresas que incorporan prácticas democráticas: St. Luke’s, SEMCO, Google, Irizar…

        Democratizar las empresas es el gran reto que tenemos por delante. Hay que olvidarse de los viejos paradigmas y crear nuevos modelos de empresa.

  7. Juan. Se me olvidó decir, que aunque no creo en la “Gestión democrática” de las empresas, SI creo en la “Gestión ética” de las mismas. Tienen un horizonte común, pero unas vías diferentes.
    Me interesa mucho el ejemplo que pones de Google, que al ser una empresa mundializada, me gustaría saber si aplican los mismos estandares en todos sus centros de explotación y desarrollo.
    Por otro lado. También estoy por el pensamiento utópico de la democratización de las empresas, y estaría de acuerdo en trabajar con este objetivo…sin apartar los pies del frío suelo.

    Gracias por el comentario.
    tip

    • Hola tip, yo creo en las dos cosas: en una gestión más democrática, y por supuesto, en una gestión ética. Respecto a Google, no lo sé. Nos lo tendría que aclarar alguien que conozca la empresa por dentro.

  8. Curioso debate. Es una especie de típico debate entre el triunfo del bien y del mal, pero en el ámbito “meritocrático” del predominio empresarial.
    No se, pero teniendo en cuenta que cualquier persona ha tenido “mala” o “buena” suerte sin haber hecho nada por merecerlo:

    En nacer en un pais pobre o rico, con posibilidades de desarrollo personal o no.

    En tener una familia no problemática, que le posibilitará una eduación integral.

    En no haberse dejado influenciar cuando no se tiene capacidad de discernir lo que te puede venir bien en el futuro o no.

    El tener capaciad intelectual para llegar a las metas que tiene uno.

    etc. etc. etc.

    Creo

    Que debatamos si hay “buena” o “mala” suerte me parece raro. Yo creo que hay suerte y mucha.

  9. Muy buena tu publicación, aveces hay gente que ves llena de dinero y éxito por llamarlo así y si preguntas ni siquiera terminaron sus estudios básicos, esto es buena surte, pero hasta que punto la suerte los ayuda, se necesita también de tener desde un principio las meas claras, claros los objetivos a los cuales se quiere llegar y no ver como obstáculos lo que algún momento no se logro, como por ejemplo culminar lo estudios, es algo definitivamente muy relativo va más con disciplina y buenas proyecciones a futuro.

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