Incertidumbre y Política Interna

La incertidumbre percibida por una persona en su puesto de trabajo se relaciona poderosamente con las maniobras políticas que pone en marcha. El origen de la incertidumbre suele estar en cosas como: objetivos mal definidos, una mala elección de indicadores de gestión, una fuerte competencia interna (entre individuos y grupos), una mala ejecución de los procesos de toma de decisiones, y en general, en cualquier tipo de cambio que se produzca en la organización. Lo cierto es que ante cualquier cambio, por nimio que sea, la política entra en acción; y más si alguien percibe que están en juego sus intereses o una nueva distribución de poder.

En cualquier caso, me pregunto: ¿quién suele jugar más a la política, un comercial centrado en su cuota o un aprendiz de directivo que trabaja en proyectos, vamos a denominar,  “difusos”? Es difícil contestar, pero intuyo que el segundo. El comercial será medido por sus ventas y no en términos de amistad con el jefe o del número de medallas que ha sido capaz de atesorar (y que en muchos casos pueden ser “robadas”). Por lo tanto, veo más probable que el aprendiz de directivo se comporte de forma política, debido a que tiene un mayor grado de incertidumbre en cuanto a la forma en que va a ser valorada su contribución.

Por otro lado, como las personas experimentamos mayores niveles de incertidumbre en las primeras etapas de nuestra carrera profesional: ¿tenderán más los jóvenes al juego político? Según un estudio de DuBrin parece ser que así es. De hecho, muchos empleados de edad avanzada suelen decir frases del tipo: “cuando era joven, solía entrar en los juegos políticos; ahora hago mi trabajo y punto”. Pero no lo tengo tan claro, ya que en la actualidad una persona madura que pierde su trabajo tiene muchas probabilidades de no volver al mercado laboral en unos años, o quizás, nunca; lo que puede aumentar sus niveles de incertidumbre, y en definitiva, su propensión  a la política interna.

Finalmente, decir que en momentos de crisis, en los que la incertidumbre es la norma, el juego político se dispara a cotas inimaginables si la gente no percibe unos mínimos niveles de confianza en su organización.

¿Algún caso interesante de juego político debido al puesto, a la edad o a la crisis?

5 comentarios en “Incertidumbre y Política Interna

  1. Buenas amigo. ‘El politiqueo’ es algo que se da y lleva dando desde hace tiempo en las organizaciones (asi nos va) pero cuando las vacas gordas pastaban a sus anchas, bastaba con eso para sobrevivir, pero ahora que no hay pasto para todas, las vacas aventajadas juegan sus influencias políticas (contactos, movimientos extraños,….) para conseguir ser ‘las vacas dominantes’.

    Lo bueno es que a todos se nos va conociendo y los que vivieron como reyes en la epoca de las vacas locas, ahora saltan de espontáneos a la plaza en busca de un sitio en el ruedo.

    Bueno que me lio!!!!

    Mas que inteligencia organizativa, diria supervivencia funcional. Y ya me has dado un tema para escribir hoy :-)

    Un abrazo

  2. Si me permitís relacionar en algún grado Ambición y Habilidades políticas (sé que no siempre será así, pero es un punto de partida que puede aportar alguna luz) se me ocurre diferenciar distintos colectivos (un poco a borbotones, así que disculpad la falta de rigor científico):

    Por un lado estarían los juegos políticos de aquellos que sucumbieron al lado oscuro de la ambición (ya sé que suena un poco Kenobi) y están en puestos directivos o predirectivos, preocupados más en posicionarse y ganar poder. Aquí encontraríamos a los de más edad/experiencia, que son los que conocen mejor los resortes políticos y ya los han puesto en juego con cierta eficacia. ¿Cuantos pueden ser? ¿Un 8 – 10%?. Pues entonces un 8 – 10% utilizará con seguridad estos procedimientos (“La ambición jamás se detiene, ni siquiera en la cima de la grandeza”. Napoleón Bonaparte en 1821 al final de su vida).

    Por otro lado estaría el resto de los empleados que sufren el efecto dominó incluso en época de bonanza, incorporando la ambición a sus quehaceres profesionales para así ser aceptados y respetados. ¿Cuántos de estos añaden marcadas habilidades políticas a su ambición? Supongo que en época de bonanza un 25% (por pura estadística). Pero, como tu bien apuntas, ¿y en época de crisis?. Algo me dice que el 100 %. Ese “algo” incluye las reducciones de plantilla inundando los titulares de las noticias, los amigos en paro, tus facturas, tus hijos… La pregunta en estos casos sería ¿es lícito utilizar los juegos de política interna cuando sientes esa presión, llegando incluso a rayar en los límites de ética dudosa? ¿lo haré yo? ¿y tu?…

  3. Interesante Post, Juan:

    En mi modesta opinión, para la inmensa mayoría, es más una cuestión de supervivencia. La incertidumbre siempre amenaza nuestro “estatus”, y nos obliga a rebuscar en el baúl de las habilidades sociales olvidadas algo con lo que capear el temporal.

    Sin embargo, para esos otros que andan siempre en busca del poder en las organizaciones, la política (mal o bien interpretada) es un dogma de comportamiento. Poco les importan las coyunturas económico-sociales. Siempre se mueven igual, porque siempre persiguen los mismos objetivos, y para ello siempre aplican su códice sacro. En eso, debemos coincidir, son gente perseverante.

    Es humano y entendible. Todos hemos modificado o moderado alguna vez nuestras actitudes o nuestro marco de relaciones sociales, cuando sentimos que nuestra posición se ve amenazada.

    ¿Ejemplos?. Bueno, no se si te vale, pero desde que la gente empezó a sentir sobre sus espaldas esta pesada losa de la crisis, en algunos de los Servicios que gestionábamos hasta hace poco en mi actual empresa, se ha reducido el absentismo en más de un 65% (de puntas máximas del 35% mensual a cerca del 12%). Son datos reales, entre el verano del 2008 y el mes de Junio de 2010.

    Es obvio que algo cambia en nuestra forma de proceder, cuando el horizonte se puebla de amenazas. ¡Bendita incertidumbre!, pensarán algunos gestores.

    Un abrazo.

    Fran Romero
    Fuerza y Valor.

  4. Política, poder, amiguismo…desgraciadamente son el lastre de nuestro país, tanto en las grandes organizaciones como en las mas pequeñas, se valora mas la política que el desempeño. Deberíamos frenar esta lacra marcando contadores reales que cuantificaran la aportación real a los beneficios de las empresas de todos sus trabajadores.

    En España la dirección de personas consiste en controlar a los componentes del grupo de trabajo y en consecuencia trabajar efectivamente lo menos posible. Necesitamos urgentemente que todos los que miran al que trabaja se dediquen simplemente a trabajar

  5. Política, poder, amiguismo…desgraciadamente son el lastre de nuestro país, tanto en las grandes organizaciones como en las mas pequeñas, se valora mas la política que el desempeño. Deberíamos frenar esta lacra marcando contadores reales que cuantificaran la aportación real a los beneficios de las empresas de todos sus trabajadores.

    En España la dirección de personas consiste en controlar a los componentes del grupo de trabajo y en consecuencia trabajar efectivamente lo menos posible. Necesitamos urgentemente que todos los que miran al que trabaja se dediquen simplemente a trabajar

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